La subida del dólar, la crisis financiera y ahora el coronavirus. Las startups se están enfrentando a uno de los momentos más retadores. ¿Cómo superarlo sin morir en el intento?

Creo que todo el que habla de emprendimiento coincide con que “emprender es difícil” y “la mayoría fracasará en el intento”, eso es una realidad innegable y sobre la cual podremos encontrar infinitos artículos, bibliografía, documentales y datos en general. Esa realidad en este inicio del año 2020 parecería que es aún más real y que la coyuntura actual haría que cada día esta dificultad crezca.

La subida del dolar, crisis financiera mundial y ahora el coronavirus. Hasta el momento de escribir este artículo, aproximadamente el 60 % de las startups que hacen parte del portafolio de Rockstart ya han empezado a sentir algún impacto debido a las medidas tomadas para evitar la propagación del coronavirus en el país, o causadas por el miedo generalizado por el virus.

Esta situación hoy nos afecta como emprendedores, pero también incrementa la responsabilidad de tomar las medidas necesarias, pues por ejemplo el entorno laboral es uno de los principales focos de contagio del coronavirus.

Como resultado de lo anterior hoy estamos viviendo quizás uno de los momentos más difíciles con los que nos hayamos enfrentado y sin duda uno de los más retadores en términos de toma de decisiones y de estrategia, una real prueba para los prendimientos. Los siguientes serán los retos más importantes:

Primero la gente:

Como empresarios debemos ser conscientes del gran impacto que podrían tener nuestras decisiones en esta situación, y de esta manera ayudar a frenar la propagación del virus eficientemente mientras que también protegemos a nuestro equipo de trabajo. El reto más grande es encontrar la manera de hacerlo posible y mantener la productividad de la empresa en niveles altos.

Métricas que decrecen:

Una de nuestras principales obsesiones es ver como crecen los indicadores más relevantes de la empresa, y casi que esto termina determinando el estado de nuestra empresa. El hecho de empezar a ver que, por situaciones ajenas a la empresa, estos números en la mayoría de los casos decrecen nos hará ponernos en una situación muchas veces desconocida, que es por un par de meses no trabajar por métricas de crecimiento, sino encontrar cómo, medir “nuestro crecimiento” enfocado en otros factores.

No entrar en pánico:

Con todo lo anterior, es difícil no entrar en pánico viendo todo el escenario tal cual está hoy. Uno de los retos más grandes con los que nos enfrentamos es el poder mantener la calma para poder tomar decisiones favorables en el mediano y largo plazo.

Sobrevivir en medio de la crisis:

Esta situación podrá con seguridad acelerar la curva de mortalidad de las empresas en etapas tempranas. Sin duda los próximos dos meses (como mínimo) no serán positivos en términos de ventas para la mayoría de las empresas, adicionalmente los mecanismos de financiación serán aún más difíciles de obtener y la inversión en etapa temprana será seriamente reducida.

Creo que para superar esta crisis será necesario explotar la recursividad y encontrar estrategias eficientes para lograr sobrevivir de nuevas maneras, y ese será uno de los retos más grandes.

Ahorro y optimización de los recursos:

Toda la situación generada por todos los factores que hoy tienen afectada la humanidad en general nos puso en un momento de ahorro y de optimización de los recursos con los que contamos. Será indispensable hoy para sobrevivir pensar en ahorro, en modelos de negocio cada vez más sólidos y rentables y en la optimización del gasto. Cada peso en la cuenta hoy vale en doble o hasta más de lo que contaba hace unos meses.

Miedo inversionista:

Esta coyuntura trae detrás una reacción natural para el ecosistema: el inversionista prefiere esperar.

Esta es una reacción lógica y repetida en las crisis, la inversión y la especulación se reduce mientras los riesgos se estabilizan un poco. Bajo esta lógica podríamos saber que los próximos 2-4 meses no serán los mejores para obtener financiamiento, y quienes lo lograrán tendrán que haber demostrado que la coyuntura no afectó su negocio, o que incluso pudo potenciarlo.

 

Estamos en un momento de incertidumbre y de retos que muy seguramente como emprendedores no habíamos vivido antes. Tenemos la responsabilidad de aportar desde nuestra posición con soluciones que ayuden a la contención del riesgo de contagio y de esta misma manera a la normalización de la situación, confiando que con ello logremos superar esta crisis y sobrevivir con nuestras empresas.

Sin ninguna duda es momento de ponernos las botas, pensar con cabeza fría y no entrar en pánico, esperando que de esta manera logremos encontrarle la vuelta a la situación y sacar adelante nuestros emprendimientos.

Contacto:
LinkedIn: Felipe Santamaría
*El autor es Cofundador y Managing Director Rockstart Latam, la aceleradora internacional de startups más grande en Colombia. Ha sido emprendedor, mentor e inversionista en múltiples emprendimientos de la región.

 

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